Una tabla divisoria (en inglés breaker board) es una lama colocada en perpendicular a las demás que corta un tramo largo en secciones más cortas. Todas las hileras terminan contra ella, así que en lugar de decenas de juntas de testa repartidas por la tarima ves una sola línea limpia e intencionada. En España tiene mucho sentido, porque las lamas se venden cortas: el pino tratado en 2,4 o 2,5 m, el composite en 2,2 o 2,5 m y el ipe en piezas de 1 a 1,8 m. Necesita su propio rastrelado debajo, así que decide dónde va antes de colocar los rastreles.
Para qué sirve una tabla divisoria
En una terraza de 5 m de largo con lamas de 2,5 m, cada hilera necesita al menos una junta de testa. Puedes repartir esas juntas al tresbolillo (contrapeadas) o agruparlas todas en una sola línea y cubrirla con una lama colocada en sentido contrario. Esa lama es la divisoria.
Resuelve varios problemas a la vez:
- Sin juntas de testa salpicadas por la superficie. Todas las lamas principales terminan contra la divisoria y la tarima se lee como dos paños limpios.
- Menos rastreles dobles repartidos. Cada encuentro de testas necesita apoyo doble. Con juntas contrapeadas tienes varias líneas de rastrel doble; con divisoria, una sola.
- Lamas que se mueven menos. El composite se dilata con el calor a lo largo de la lama. La ficha técnica de la tarima composite de Obramat da una expansión térmica lineal de 40,1 × 10⁻⁶ por grado: una lama de 2,5 m que pasa de 10 °C a 50 °C crece unos 4 mm (2500 × 0,0000401 × 40). Por eso cada testa necesita su junta y por eso conviene que las testas estén ordenadas.
- Diseño. Una divisoria de otro color puede delimitar zonas (comedor y solárium, por ejemplo), alinearse con una puerta o combinar con un marco perimetral.
Cuándo usarla y cuándo no
Una divisoria suele tener sentido cuando:
- El tramo es más largo que la lama más larga que puedes comprar: en España eso ocurre en cuanto la terraza supera los 2,5 m en la dirección de las lamas.
- El tramo se acerca al doble de un largo comercial, por ejemplo unos 4,5 a 5 m (dos secciones de 2,2 o 2,5 m).
- Ya usas un marco perimetral y quieres una línea interior a juego.
- La terraza tiene un punto de división evidente, como una puerta, un cambio de nivel o el borde de una piscina.
Puede que no la necesites cuando:
- Un único largo comercial cubre el tramo con algo de margen. Una lama por hilera sigue siendo el resultado más limpio.
- Usas madera tropical en piezas cortas (1 a 1,8 m). Con tantas juntas, lo habitual es contrapearlas en un patrón regular, y una divisoria cada 1,8 m quedaría recargada.
- El fabricante de tu sistema la desaconseja o pide un detalle concreto. Lee su manual antes de dibujar el rastrelado.
La guía para elegir el largo de las lamas compara con más detalle la divisoria con las juntas contrapeadas.
Rastrelado bajo una tabla divisoria
La divisoria va perpendicular a las lamas principales, es decir, paralela a los rastreles. Eso crea dos necesidades de apoyo en esa línea:
- Apoyar la propia divisoria en todo su largo para poder fijarla con sus clips o tornillos.
- Apoyar la testa de cada lama principal a ambos lados, con material suficiente bajo cada extremo para su propia fijación.
El apoyo de las testas no es opcional. El manual técnico de Tarimatec pide doble rastrel en cada encuentro de testas, con un clip para cada extremo de lama, y advierte de que las testas nunca deben quedar en vuelo respecto al rastrel. Neoture insiste en lo mismo: en el encuentro entre dos lamas tiene que haber un «rastrel maestro» de apoyo.
Basta con mirar las medidas para ver el problema. Una divisoria de 145 mm más una junta de testa de 5 mm a cada lado ocupa 155 mm, y las lamas principales necesitan apoyo más allá de ese ancho. Un rastrel de pino tratado típico mide 50 × 30 mm (es el que vende Brico Markt para su tarima), y el rastrel de aluminio de Tarimatec, 30 × 50 mm. Uno o dos rastreles no bastan. Soluciones habituales:
- Tres rastreles juntos (o más, según su ancho): uno bajo cada fila de testas y otro bajo el centro de la divisoria.
- Dos rastreles dobles con tacos entre ellos, de modo que las testas apoyen en los rastreles exteriores y la divisoria se fije a los interiores y a los tacos.
En una tarima elevada sobre viguetas, la idea es la misma: viguetas dobles a cada lado de la línea con tacos macizos entre ellas. El detalle exacto depende del ancho de tus lamas, del sistema de fijación y del fabricante. A cada lado de la divisoria, los rastreles deben seguir respetando la separación máxima de tu lama: unos 400 mm para pino tratado y entre 300 y 350 mm para la mayoría del composite (la ficha de Obramat pide 30 cm; Tarimatec, 350 mm como máximo en climas templados). La calculadora de estructura para tarima te ayuda a contar los rastreles o viguetas adicionales.
Dónde colocar la divisoria
Colocar una divisoria es en parte aritmética y en parte diseño.
Empieza por el largo de las lamas
La colocación más limpia deja cada sección justo por debajo de un largo comercial, después de restar la mitad del ancho de la divisoria, la junta de testa y el posible vuelo. Así cada lama principal es una sola pieza con un pequeño recorte para escuadrar la testa de fábrica.
Después, ten en cuenta la casa
La divisoria es una línea visual potente, así que conviene que parezca intencionada:
- Céntrala con una puerta corredera o un ventanal.
- Alinéala con un pilar del porche, la escalera o un cambio en la barandilla.
- Céntrala en la tarima si la casa no te ofrece una referencia mejor.
Si el punto que pide el diseño y el que piden los largos de lama no coinciden, puedes desplazar la divisoria hacia el punto de diseño y aceptar un poco más de recorte en un lado, siempre que cada sección siga cabiendo en un largo comercial.
Ejemplo práctico: una tarima de 5 × 3 m
Tarima de composite de 5 × 3 m con las lamas a lo largo de los 5 m, lamas de 145 mm con junta lateral de 5 mm, rastreles a 300 mm y solo lamas de 2,5 m disponibles.
Hileras: 3000 mm ÷ (145 + 5) mm = 20 hileras justas. Veinte lamas y diecinueve juntas ocupan 2995 mm, así que no hay que cortar ninguna a lo largo.
Divisoria: centrada, de 145 mm. La junta de testa entre las lamas principales y la divisoria depende del producto: Tarimatec pide al menos 5 mm para lamas de hasta 2,5 m, así que usamos 5 mm.
Cada sección: (5000 − 145 − 2 × 5) ÷ 2 = 2422,5 mm.
Cabe en una lama de 2,5 m con 77,5 mm de margen para escuadrar los extremos. Si la tarima vuela sobre el rastrel perimetral, resta también ese vuelo y comprueba que sigue habiendo margen.
Material, calculado con el motor de la calculadora:
| Plan | Lamas de 2,5 m (sin margen) | Metros lineales | Juntas de testa | Recorte | Con un 10 % de margen |
|---|---|---|---|---|---|
| Juntas contrapeadas, sin divisoria | 49 | 122,5 | 40 | 18,4 % | 54 lamas |
| Con divisoria (incluida) | 45 | 112,5 | 20 | 11,2 % | 50 lamas |
La divisoria de 3 m sale de dos lamas de 2,5 m, y aun así el plan con divisoria compra cuatro lamas menos, reduce a la mitad las juntas de testa y concentra los rastreles dobles en una sola línea. Sin divisoria, cada junta tiene que caer sobre un rastrel (cada 300 mm), y 2,5 m no es múltiplo de 300 mm: cada hilera de 5 m acaba con dos juntas y piezas recortadas, de ahí las 40 juntas y el 18,4 % de recorte. Con divisoria, cada sección termina contra su propio rastrelado y no depende de la retícula de rastreles.
Tarimas muy largas: dos o más divisorias
Un tramo de 7,5 m se puede dividir en tres secciones con dos divisorias:
- (7500 − 2 × 145 − 4 × 5) ÷ 3 = 2396,7 mm por sección.
- Caben lamas de 2,5 m con unos 100 mm de margen. Las de 2,4 m se quedarían con solo 3 mm, demasiado justo para escuadrar las testas.
Repartir las divisorias de forma uniforme suele quedar mejor. Si la casa tiene elementos marcados, como dos puertas, puedes alinear las divisorias con ellos y ajustar el largo de las secciones, siempre que cada una siga cabiendo en un largo comercial.
Consejos de instalación
- Coloca la divisoria después de las lamas principales o antes, pero sé coherente. Muchos instaladores colocan las lamas principales algo más largas, marcan una línea con tiralíneas, cortan todas las testas de una vez con una sierra circular guiada sobre carril y después encajan la divisoria. Así la línea sale perfectamente recta. Otros colocan primero la divisoria y llevan las lamas hasta ella.
- Respeta las juntas de testa. Cada lama principal se encuentra con la divisoria en una testa, así que en todas ellas se aplica la junta que indique el fabricante. La guía de separación entre lamas recoge las cifras.
- Usa las fijaciones adecuadas. Los clips ocultos fijan el canto de la lama, no su testa, así que cada extremo necesita su propio clip sobre su propio rastrel, como pide Tarimatec. Sigue el manual de tu sistema.
- Combina con el marco. Si tienes un marco perimetral, usa la misma lama y el mismo color para la divisoria, de modo que el borde y la división se lean como un solo diseño. Consulta la guía del marco perimetral.
La calculadora de tarima tiene una opción de tabla divisoria. Divide el tramo, comprueba cada sección con los largos que elijas (2,2, 2,4 o 2,5 m, por ejemplo) y genera una lista de cortes que incluye la divisoria y las lamas del marco. Funciona en metros y, si lo prefieres, también en pies.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre una tabla divisoria y una junta de testa?
Una junta de testa es el punto donde dos lamas principales se encuentran extremo con extremo sobre un rastrel. Las juntas suelen contrapearse por toda la tarima. Una tabla divisoria agrupa todos los extremos en una sola línea y la cubre con una lama colocada en sentido contrario. En ambos casos cada testa necesita su propio apoyo.
¿A partir de qué largo de tarima conviene una tabla divisoria?
No hay una regla fija. Resulta útil cuando el tramo supera la lama más larga disponible, que en España suele ser de 2,5 m tanto en pino tratado como en composite. Con un tramo de 4,5 a 5 m, dos secciones con una divisoria central suelen aprovechar muy bien las lamas. Algunas personas la usan también en tarimas más cortas solo como elemento de diseño.
¿Una tabla divisoria necesita rastreles dobles?
Necesita más apoyo del que puede dar un solo rastrel. Cada testa de lama principal necesita su propio apoyo y su clip, y la divisoria necesita material macizo debajo. Lo habitual es colocar tres rastreles juntos o dos dobles con tacos entre ellos. Consulta el detalle del fabricante de tu tarima.
¿La tabla divisoria puede ser de otro color?
Sí. Las divisorias y los bordes de color de contraste son habituales, sobre todo con marco perimetral. Ten en cuenta que las lamas oscuras se calientan más al sol y pueden moverse más, así que respeta la junta de testa que indica el fabricante.