Tres factores determinan el tamaño de la zapata de un poste: cuánta superficie de tarima soporta (su área tributaria), la carga que se le aplica y cuánto peso admite tu terreno. La profundidad es otra cuestión: la zapata tiene que apoyar en terreno firme y no alterado y, en zonas frías o de montaña, quedar por debajo de la capa que se hiela. En España no hay una tabla oficial de zapatas para tarimas ni una profundidad de helada nacional, así que esta guía explica el razonamiento con las referencias del Código Técnico de la Edificación (CTE) y cómo calcular el hormigón.
Es información para planificar, no un cálculo de estructura. En una tarima elevada, grande o sobre un terreno dudoso, pide a un técnico (arquitecto, aparejador o ingeniero) que dimensione las zapatas, y consulta en tu ayuntamiento qué trámite necesitas.
Por qué las zapatas importan más de lo que parece
Las zapatas son la parte de la tarima que nunca vuelves a ver una vez construida, y la más difícil de arreglar. Una zapata pequeña puede asentarse e inclinar un poste. Una zapata apoyada en tierra removida o en una capa que se hiela puede moverse y desnivelar un lado de la tarima. Si la tarima está anclada a la fachada, ese movimiento tira de la unión de la viga de anclaje.
Antes de pensar en zapatas, recuerda que muchas tarimas no las necesitan. Sobre una solera de hormigón en buen estado, los rastreles se atornillan al suelo; sobre un suelo con pendiente se usan plots regulables. El manual técnico de Tarimatec, por ejemplo, recomienda plots para elevaciones de más de 150 mm, a no más de 600 mm entre centros y fijados al suelo con tornillos que penetren al menos 35 mm. Las zapatas aparecen cuando la tarima va sobre postes, en terreno natural o a cierta altura.
Paso 1: calcula el área tributaria
El área tributaria es la porción de tarima cuyo peso acaba en un poste. En una tarima independiente con dos vigas, una en cada borde, y las viguetas de una a otra, cada poste soporta:
- La mitad de la luz de las viguetas (la otra mitad va a la otra viga), multiplicada por
- La mitad de la distancia hasta el poste de cada lado.
Ejemplo: una tarima independiente de 4 × 3 m, con las viguetas salvando los 3 m entre dos vigas y tres postes por viga, separados 2 m. La calculadora de estructura para tarima da 6 postes y 6 zapatas para esta configuración.
| Poste | Parte del largo | Parte de la luz | Área tributaria |
|---|---|---|---|
| Poste central | 1 m + 1 m = 2 m | 1,5 m | 3 m² |
| Poste de esquina | 1 m | 1,5 m | 1,5 m² |
Los voladizos de viguetas o vigas añaden superficie a los postes más cercanos. Inclúyelos en tus cálculos. La separación entre postes tampoco es libre: depende de lo que pueda salvar la viga, y eso se calcula con el CTE (DB SE-M para madera).
Paso 2: estima la carga y el terreno
El CTE fija la sobrecarga de uso de las zonas residenciales en 2 kN/m² uniformes, o una carga concentrada de 2 kN (tabla 3.1 del DB SE-AE). En el ejemplo, el poste central recibe 3 m² × 2 kN/m² = 6 kN de sobrecarga, más el peso propio de la tarima y, en zonas de montaña, la nieve. Las cargas de cálculo llevan además coeficientes de seguridad; eso lo hace el técnico.
La otra mitad del problema es el terreno. El DB SE-C recoge, solo a efectos orientativos y de predimensionado, presiones admisibles muy distintas según el suelo (tabla D.25): de 0,1 a 0,3 MPa para una arena medianamente densa, menos de 0,1 MPa para una arena suelta y de 0,3 a 0,6 MPa para arcillas duras. Para hacerte una idea de lo que significa:
- Un dado de 300 × 300 mm tiene 0,09 m² de base.
- Sobre un terreno de 0,1 MPa (100 kN/m²), esa base reparte unos 9 kN; sobre uno de 0,3 MPa, unos 27 kN.
El mismo poste puede ir sobrado o escaso según el terreno, y esos valores tabulados están pensados para cimientos de edificios más anchos que un dado. Por eso no existe una medida de zapata válida para todas las tarimas. Si el terreno es de relleno, arcilla expansiva o tienes cualquier duda, consulta a un técnico: el DB SE-C clasifica los suelos expansivos, colapsables y blandos o sueltos como terrenos desfavorables (tipo T-3).
Paso 3: fija la profundidad
Terreno firme y no alterado
La zapata tiene que apoyar en terreno firme, no en tierra vegetal ni en relleno. Junto a la casa, la tierra suele ser relleno removido durante la obra, y puede que tengas que excavar más para llegar a terreno firme. Para cimientos de edificios, el DB SE-C indica que, «aunque el terreno firme se encuentre muy superficial, es conveniente profundizar de 0,5 a 0,8 m por debajo de la rasante» (apartado 4.5.1.3.2). Es una referencia útil, aunque una tarima ligera no es un edificio: la profundidad de tu caso la marcan el terreno y el técnico.
El mismo documento pide limpiar y nivelar bien el fondo de la excavación y apisonarlo ligeramente antes de hormigonar.
Helada
El CTE no publica una profundidad de helada para cada municipio, como sí hacen los códigos de otros países. Donde el suelo llega a helarse, el agua que se congela bajo una zapata demasiado superficial puede levantarla. Si vives en una zona fría, pregunta a un técnico local o a tu ayuntamiento qué profundidad se usa allí.
El DB SE-C sí da una precaución clara para la obra: si el fondo de la excavación se inunda y se hiela, no se hormigona hasta que se haya producido el deshielo completo, o se excava más hasta retirar la capa helada (apartado 4.5.1.3.6). La temperatura mínima de hormigonado es la que indica la normativa de hormigón.
Tarimas bajas
Las tarimas bajas sobre solera o plots no necesitan zapatas. Si montas una tarima baja sobre terreno natural, una opción habitual son dados prefabricados o losetas de hormigón sobre una base compactada, pero cualquier tarima elevada sobre postes, o anclada a la fachada, necesita zapatas adecuadas. La guía de tarimas ancladas frente a independientes explica con más detalle las ventajas e inconvenientes.
Paso 4: calcula el hormigón
Una vez conocida la forma de la zapata, el hormigón es pura geometría:
- Redonda: volumen = 3,1416 × (diámetro ÷ 2)² × profundidad
- Cuadrada: volumen = lado × lado × profundidad
Trabaja en decímetros y el resultado sale directamente en litros (1 dm³ = 1 L).
Ejemplo práctico: seis dados para la tarima de 4 × 3 m
Con dados cuadrados de 300 × 300 mm y 400 mm de profundidad (resultados del motor de la calculadora):
- Un dado: 3 × 3 × 4 dm = 36 litros. Si fuera redondo de 300 mm de diámetro, unos 28 litros.
- Seis dados más un 10 % extra: 238 litros (0,24 m³). Con sacos que rindan 10 L, el valor por defecto de la calculadora, serían 24 sacos. Mira el rendimiento real en tu saco, porque varía según el producto y el peso.
El mismo deck con dados de 400 × 400 mm y 800 mm de profundidad, por ejemplo en un terreno que obliga a bajar más:
- Un dado: 4 × 4 × 8 dm = 128 litros.
- Seis dados más un 10 % extra: 845 litros (0,84 m³), unos 85 sacos de 10 L.
La diferencia se dispara rápido. Con volúmenes así, el hormigón de planta servido en camión o una hormigonera de alquiler suelen salir más baratos y rápidos que cargar sacos: pide presupuesto con los m³. Añade siempre un margen por pozos que quedan más grandes de la cuenta. La calculadora de zapatas para tarima hace este cálculo en litros, m³ y sacos.
La unión del poste
La zapata tiene que sujetar el poste tanto en lateral como en vertical. Lo más habitual es un anclaje o base de poste metálica galvanizada fijada al hormigón, que mantiene la testa del poste separada del hormigón y del agua y facilita la alineación.
La madera en contacto con el suelo se clasifica en la clase de uso 4 y necesita una protección con penetración total en la albura (nivel NP5), según la tabla 3.1 del DB SE-M. Un poste al exterior que no está enterrado pero queda cerca del suelo, expuesto a salpicaduras, es clase de uso 3.2 (penetración de al menos 6 mm en la albura, NP3). Separar el poste del suelo con un anclaje no te exime de usar madera tratada para el exterior, pero sí reduce mucho el riesgo. Los herrajes al exterior necesitan protección frente a la corrosión (galvanizado o acero inoxidable, según el mismo DB SE-M). La guía de madera tratada en autoclave explica las clases de uso.
Consejos prácticos para excavar
- Localiza las instalaciones enterradas antes de excavar: tuberías de agua, desagües, cables del jardín o acometidas de gas. Consulta los planos de tu parcela y, si tienes dudas, a la compañía suministradora.
- Replantea con camillas y cordel, no a ojo. Unos postes desviados unos centímetros descuadran el largo de las vigas.
- Deja el fondo plano, limpio y firme. La tierra suelta en el fondo de un pozo es terreno alterado.
- No hormigones sobre un fondo helado o encharcado.
- Alquila un ahoyador a motor si son más de unos pocos pozos, y cuenta con piedras y raíces.
Las zapatas suelen ser una parte modesta del coste total, pero requieren mucha mano de obra. El desglose de costes de una tarima muestra cómo encajan en el presupuesto completo.
Preguntas frecuentes
¿A qué profundidad hay que poner las zapatas de una tarima?
Hasta terreno firme y no alterado y, en zonas frías, por debajo de la capa que se hiela. El CTE no da una profundidad de helada por municipio; para cimientos de edificios recomienda profundizar de 0,5 a 0,8 m bajo la rasante aunque el terreno firme esté más arriba. Para una tarima elevada, la profundidad la fija el técnico según tu terreno y tu clima.
¿Qué tamaño de zapata necesita un poste de tarima?
Depende del área que soporta el poste, de la carga (el CTE fija 2 kN/m² de sobrecarga de uso residencial más el peso propio y la nieve) y de la resistencia del terreno, que puede variar de menos de 0,1 MPa a más de 0,3 MPa según el suelo. No hay una medida universal: en una tarima elevada, pide el cálculo a un técnico.
¿Cuántos sacos de hormigón lleva cada zapata?
Calcula el volumen en litros y divídelo entre el rendimiento del saco. Un dado de 300 × 300 mm y 400 mm de profundidad lleva 36 litros: unos 4 sacos si cada uno rinde 10 L. Seis dados con un 10 % extra suman 238 litros, unos 24 sacos. Comprueba el rendimiento en el envase.
¿Puedo usar plots o dados prefabricados en lugar de zapatas hormigonadas?
En tarimas bajas, sí: sobre una solera o un terreno compactado, los plots regulables y los dados prefabricados son lo habitual. Una tarima elevada sobre postes, anclada a la fachada o sobre un terreno blando necesita zapatas dimensionadas para su carga.